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UN MARAVILLOSO VIAJE A ESTADOS UNIDOS

AÑO ACADÉMICO 2005 - 2006

 

Eran poco más de las dos de la tarde del pasado 20 de abril cuando nuestro avión aterrizaba en el aeropuerto Newark de Nueva York. Ante nosotros comenzaban dos semanas en las que tuvimos la oportunidad de conocer de cerca la cultura y la sociedad norteamericanas, siempre a través de la inmejorable oportunidad que ofrece el aprendizaje y la práctica de la lengua oficial de ese país, el inglés, que, al fin y al cabo, era el objetivo primordial del viaje.

El día de nuestra llegada empezamos ya a recorrer la isla de Manhattan, de norte a sur y de este a oeste. De esta manera pudimos admirar los enormes rascacielos de la ciudad, caminar por la impresionante Quinta Avenida, pasear por Central Park, visitar Little Italy y Chinatown, o tener la oportunidad única de observar las espectaculares vistas de Nueva York de noche que se ven desde el observatorio instalado en lo más alto del Empire State Building, que estos días cumple 75 años de vida.

También tuvimos la posibilidad de ver de cerca edificios como el de las Naciones Unidas, el Chrysler Building, el Rockefeller Centre o el famoso hotel Waldorf Astoria, entre otros muchos, o acercarnos hasta el lugar donde hasta 2001 estaban las Torres Gemelas, la llamada Zona Cero. La verdad es que impresiona ver el inmenso solar que ha quedado donde antes se erigían dos colosales torres llenas de vida y de actividad que se vinieron abajo por la barbarie terrorista.

Después de pasar tres días en Nueva York nos trasladamos a Chicago. Cerca de esta gran urbe, a unos 50 kilómetros, en West Chicago, se encuentra el Community High School, centro educativo con cuyos alumnos mantuvimos el intercambio escolar motivo de nuestro viaje a tierras americanas. El Colegio Nuestra Señora del Pilar de Soria mantiene un programa de intercambio escolar con este centro desde el año 2004, cuando los primeros alumnos de los Escolapios viajaban a Illinois, estado en el que se encuentra esta High School. El caluroso recibimiento que nos dedicaron nuestras familias americanas fue sólo el anticipo de lo que nos esperaba a lo largo de los doce días de intercambio. Durante estas casi dos semanas hemos podido conocer muy de cerca, desde dentro, la cultura y la sociedad americanas, lo que nos ha permitido entender un poco más a este gran país y a sus ciudadanos. A lo largo de este tiempo hemos visitado lugares de interés de la enorme ciudad de Chicago, como el Navy Pier, el magnífico Museo de ciencias y tecnología, el Milenniun Park, el Arts Museum o la impresionante Sears Tower, la torre más alta de Estados Unidos, además de pasear por la calle de compras más famosa de Chicago, Michigan Avenue, más conocida como la Magnificient Mile. No cabe duda de que merece una mención especial algo que ocurrió el 30 de abril, día que tuvimos la suerte de asistir a un partido de baloncesto de la NBA, todo un sueño para muchos de nosotros, en el United Centre, la casa de los Chicago Bulls, que se enfrentaban en un partido de los playoffs a Miami Heats. Os podemos asegurar que fue algo inolvidable.

El objetivo principal de este viaje, mejorar nuestro nivel de inglés mediante lo que se denomina un proceso de inmersión lingüística, lo cumplimos con creces. De la mano de nuestras familias y de nuestros hermanos americanos pudimos practicar esa hermosa lengua, aunque no faltaron momentos de dificultad y situaciones complicadas, todo ello lógico dentro de un aprendizaje de este tipo. Resultaba muy de agradecer el continuo esfuerzo que realizaban nuestros hermanos americanos y los profesores del Community High School para facilitarnos las cosas. Tuvimos la suerte de recorrer este enorme centro educativo, con cerca de 2.500 alumnos, y participar en la vida escolar desde dentro, en las propias aulas, asistiendo a clase. Si importante ha sido el gran número de lugares que hemos conseguido visitar durante nuestra estancia en Chicago, sin duda lo mejor de todo, con diferencia, han sido las personas que hemos conocido allí, en especial nuestros hermanos americanos y sus familias, que se desvivieron por hacernos nuestra estancia lo más agradable posible. Participamos en fiestas en casa de las familias, algo muy americano, probamos sus platos más conocidos, y en un sinfín de actividades que hicieron de nuestra estancia en Chicago algo maravilloso. Ya estamos pensando en el momento en el que recibamos a nuestros hermanos americanos a lo largo del próximo curso.

Alumnos de bachillerato de Escolapios de Soria (2005-2006)..
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Una maravillosa experiencia, de esas que va a ser difícil olvidar y que perdurará en nuestras mentes durante mucho, mucho tiempo. El pasado día 11 de septiembre, sí, ¡así de atrevidos fuimos!, salimos de Soria para participar en algo que llevábamos preparando durante muchos meses y que, por fin, era una realidad: un viaje de intercambio cultural y lingüístico entre nuestro colegio, Nuestra Señora del Pilar de Padres Escolapios de Soria, y el Community High School de la ciudad WEST Chicago, en Estados Unidos.

Después de más de seis horas de vuelo llegamos a Filadelfia, y desde allí tomamos el vuelo hacia Chicago. La verdad es que la “experiencia” de pasar los puestos de inmigración en Filadelfia fue menos traumática de lo que esperábamos siendo el día que era. El exquisito trato que nos brindaron no era más que el anticipo de lo que nos esperaba durante las próximas dos semanas.

Sobre las siete de la tarde de aquel once de septiembre llegábamos a Chicago y casi sin darnos cuenta nos encontramos con las doce familias que nos acogieron en WEST Chicago y que jugaron un papel fundamental para que todo saliese a las mil maravillas. Allí estaban también nuestros “hermanos” y “hermanas” americanos, quienes fueron nuestros compañeros inseparables aquellos maravillosos quince días. Junto a ellos estaban las dos profesoras que se han encargado de hacer realidad este intercambio en su parte americana, Tara y Sue. Al frente de nuestra expedición, formada por doce sorianos, siete chicos y cinco chicas de primero y segundo de bachillerato, iba nuestro profesor de inglés, Andrés Calavia, que se encargó de coordinar todo lo relacionado con este intercambio y de hacer realidad nuestro “sueño americano”.

A lo largo de las dos semanas que hemos pasado en WEST Chicago hemos asistido a clase con nuestros hermanos americanos, participando en las mismas actividades en las que ellos tomaban parte. De esta forma hemos podido vivir con intensidad la vida en un centro americano, conocer su realidad.

El Community High School de WEST Chicago es un centro público de educación secundaria al que asisten unos dos mil doscientos alumnos. Allí los alumnos se dividen en cuatro niveles: freshman, softmore, junior y senior, que corresponderían a tercero y cuarto de ESO y a primero y segundo de bachillerato.

Si algo nos extrañó positivamente de la vida en el centro fue el buen comportamiento de los alumnos, tanto en clase como en los enormes pasillos del centro, muy lejos de la idea que muchos de nosotros nos habíamos formado a partir de lo que vemos en televisión.

Pudimos comprobar además la gran cantidad de actividades extraescolares que realizan, que les ocupa buena parte de su tiempo. No falta, por supuesto, la práctica del football americano o del baseball, los deportes más importantes en aquel país. En Chicago tienen magníficos equipos, como los Chicago Cubs, los Chicago Bears o los Chicago SOX.

Ni que decir tiene que el objetivo fundamental de nuestro viaje a Estados Unidos, además de la inmersión cultural y social de la que disfrutamos nada más pisar tierras americanas, era la práctica de la lengua inglesa. Sin duda el intercambio ha supuesto un espaldarazo muy importante, casi diríamos que definitivo, para formarnos una idea real de la importancia de esta lengua. Hemos comprobado la utilidad del inglés para acceder a un montón de información de manera directa, y hemos vivido en nuestras propias carnes la satisfacción que supone lanzarnos a hablar inglés y comprobar que nos entienden, a pesar de las dificultades y de los errores que hayamos podido cometer.

Nos hemos comunicado, poniendo en práctica todo lo aprendido durante años, y hemos visto cómo nuestra fluidez y nuestra soltura han mejorado a medida que avanzaba nuestra estancia en WEST Chicago. Hemos tenido la oportunidad de comprobar cómo el uso de una lengua nos ha permitido convivir de manera cercana con unas familias maravillosas y con unos hermanos americanos con los que hemos entablado una entrañable amistad, que seguro continuará durante mucho tiempo.

A lo largo de estos quince días hemos paseado por la impresionante ciudad de Chicago, con edificios de una altura que quita el hipo. Entre estos destaca la Sears Tower, el edificio más alto de Estados Unidos, incluso más alto que las tristemente desaparecidas Torres Gemelas. No han faltado un par de visitas a algunos de los museos más importantes de la ciudad, el Field Museum y el Museo de ciencia y tecnología. Podríamos seguir contando un montón de cosas sobre nuestro viaje a WEST Chicago, pero se acaba el espacio.

La experiencia ha valido la pena. Hemos conocido al pueblo americano desde dentro, y la verdad es que podemos decir que son gente muy amable. Nuestra próxima cita con ellos será aquí en Soria, durante los últimos días del mes de marzo y los primeros de abril, cuando vengan a nuestro centro y a nuestra ciudad a realizar la segunda parte del intercambio.

En el colegio ya se está preparando un nuevo intercambio para el próximo año, pues dado el indudable interés que tienen este tipo de experiencias, la relación entre nuestro centro y el Communiy High School de WEST Chicago va a continuar durante los próximos años.

Sólo una cosa más: teníais que haber visto la despedida de nuestras familias americanas en el aereopuerto de Chicago el día 26 de septiembre, cuando volvimos a España. ¡Cuántas lágrimas y cuántos abrazos como muestra de la maravillosa amistad que había comenzado!

DOCE ALUMNOS DE PRIMERO Y SEGUNDO DE BACHILLERATO DEL COLEGIO DE ESCOLAPIOS DE SORIA (2004-2005)

 

E L   R E E N C U E N T R O

Después de un fabuloso intercambio cultural que nuestro colegio Nuestra Señora del Pilar de Soria realizó del 11 al 26 de septiembre del año pasado, con los chicos y chicas que entonces participamos en el mismo y con numerosos alumnos del colegio dispuestos a acoger a los estudiantes americanos tuvo lugar el reencuentro, esta vez en España, el lunes 28 de Marzo. Primero nos encontramos en la cámara del Senado de la capital madrileña. Y luego ya en Soria hasta el día 6 de abril.

 Después de las rigurosas presentaciones del primer día por parte de familias, docentes y los chicos, llegaron los días intensos de convivencia, en los que todos pudimos compartir e intercambiar aspectos de las dos culturas.

De esta manera, visitamos Soria de día y Soria de noche, fuimos recibidos por las autoridades de la localidad tomando un tradicional desayuno con pastas de Soria, echamos la vista atrás varios cientos de años recorriendo la ciudad celtíbera de Numancia e interpretando pinturas rupestres; nos perfumamos con el tomillo y el romero paseando por Valonsadero e incluso nos convertimos por dos horas en astrólogos guiados por Calderón de la Barca en el Palacio de la Audiencia de la capital soriana. Pero la jornada más intensa fue el recorrido de los encierros en Pamplona, el paseo por La Concha en San Sebastián y la visita al puerto de nuestros vecinos franceses en San Juan de Luz.

Así pues los días se fueron acabando quedándonos con numerosas anécdotas y recuerdos como el "spanglish", el contacto entre las asignaturas y los americanos en los días lectivos y una estupenda paella a cargo de la organización del centro que puso el broche final a éstos días de convivencia que difícilmente olvidaremos.

Elena Heras, 2º Bachillerato

El reencuentro en imágenes. Clic en las miniaturas