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Si
todos los comienzos de cursos están marcados por la ilusión y la
esperanza, éste todavía lo está más si cabe ante el estreno de las
nuevas instalaciones. Nuevas posibilidades educativas y renovada
responsabilidad para aprovecharlas.
Para la Comunidad Educativa,
inicio de curso es sinónimo de reencuentro; reencuentro de personas y
proyectos, reencuentro de realidades e intenciones, reencuentro de
enseñanza y aprendizaje.
Después de un verano intenso de
trabajo con el traslado llegó septiembre con la
nostalgia del colegio
abandonado y la inmensa ilusión del colegio por estrenar. Los primeros
días no sabíamos por donde empezar, pero pronto empezamos a conocer el
nuevo entorno y en unos días ya nos movíamos sin perdernos por todo el
colegio. Su distribución es bastante racional cuando ya se conoce: Ala
norte: Salón de actos, Iglesia, y Gimnasio; Ala este: Infantil y Primaria;
Ala oeste: Despachos, Secundaria, Bachillerato e Internado.
El final de mes fue desbordante
con la vorágine de la inauguración. Demasiada complicación para contar
sólo con buena intención y ganas de hacerlo bien. Olvidos imperdonables,
fallos en el protocolo, obras sin terminar, ... La mayoría de los
asistentes sabrán disculpar estas deficiencias.
No obstante, algunas cosas
dejaron "buen sabor de boca". Por lo que a mí respecta, me
gustaría destacar la sentida lección de José María Enguita, las palabras
comprometidas y comprometedoras del Padre Provincial y la sencilla velada
musical con el broche de oro de la tuna, dentro y fuera del escenario. Todos
ellos, sin duda, momentos para la historia.
Sin embargo, no nos despistemos
con los oropeles: lo importante es, por supuesto, nuestra acción educativa
con los alumnos y ahí es donde nos queremos volcar. Entre las novedades
quiero destacar la prohibición de fumar en todo el recinto escolar para
toda la Comunidad Educativa. Los que más podrían cuestionar esta
decisión, son los que mejor la están cumpliendo y los que no deberían
fumar ni dentro ni fuera los que peor. La lucha será larga pero estamos
convencidos de que la salud de fumadores y no fumadores saldrá ganando.
¡Feliz curso 2002 - 2003 para
todos!

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