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   P Á G I N A  D E

N U E S T R O  D I R E C T O R..

 

M A R Í A,  H O Y

Inspirado en ideas de José Luis Sabordo, párroco

Nazaret, zona rural del Oriente Medio, hace 2000 años: unos cuarenta y tantos años cuando su hijo inicia su vida pública; gastada por duros trabajos, manos encallecidas, vestida humildemente; analfabeta, pero llena de esa sabiduría popular que da el contacto con los dolores y las alegrías de la vida; pobre, pero con toda su esperanza puesta en Dios y, como todas las madres, temerosa de que su hijo corriera peligros «metiéndose en política».

Y además: esposa prematura de un carpintero, aldeana de una colonia más bien sospechosa, víctima de opresión religiosa, social y política, madre de un hijo revolucionario contra el poder establecido...

¿Al lado de quién estaría hoy esta mujer? Al de:

  • las campesinas anónimas de nuestros pueblos,

  • las mujeres negras segregadas del Apartheid,

  • las madres de la plaza de mayo,

  • las gitanillas del mundo;

  • las obreras sin cualificación,

  • las madres solteras,

  • las monjas de clausura,

  • las adolescentes, novias, viudas, madres…

  • Y también, al lado de nuestra buena vecina del barrio, ama de casa, fregona de escaleras, solícita vecina del 3º sin ascensor...

Pues, para esta mujer magnífica de ayer y de hoy, la más magnífica oración de María:

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo,
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.

Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel su siervo,
acordándose de la misericordia,
-como lo había prometido a nuestros padres-
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.
.