Página-inicio|Presentación|Infraestructura|Niveles educativos|Extraescol.-Servicios|Carácter propio|Pastoral escolar

Aspectos pedagógicos|Fiestas del Colegio|Santo de los niños|Alumnos|Profesores|Padres|Convivencia|Web Internado

Calidad|Calendario escolar|Depart. Orientación|Documentación| Bilingüismo |Potenciación idiomas|Animación-Lectura

Rincón en rincón|P.Life Tiermes|P.Comenius|Nuevas Tecnologías|Página-Director|Úlimas noticias|Pemios-recon.|AMPA

Exalumnos|Comunicación con Centro|Webs-Prof.|Enlaces calasancios| Webmail |Parroquia|Parte diario Familia-Colegio

 

.

JUNTOS EDUCANDO EN LA MISMA DIRECCIÓN

 Si hay algo educativo de verdad, es la sintonía entre los diferentes agentes que intervienen en el proceso educativo. Nos quejamos del poder contraeducativo de los medios de comunicación, de la calle o de los amigos y sin embargo nos olvidamos de lo poderosos que podríamos legar a ser si explotáramos la colaboración entre familia y escuela, ahondando en lo que nos une y reduciendo la distancia que nos separa.

Obvia es la importancia de la relación estrecha entre profesores y padres, que favorece la necesaria estabilidad emocional del niño al detectar la coherencia entre lo que le intentan transmitir padres y profesores. Los aprendizajes se verán fuertemente reforzados si existe sintonía entre lo que se les dice y cómo se les dice desde uno y otro lado. Y no digamos las actitudes.

¿Dónde basar esta relación? La tutoría es, sin duda, uno de los pilares. Podemos afirmar que si existe una relación fluida y cordial que permita el intercambio de impresiones en un contexto de mutua comprensión y respeto, estaremos asegurando, cuando menos, un adecuado tratamiento de los problemas.

En este sentido, la comunicación entre padres y profesores, poniendo encima de la mesa la forma de trabajar en clase y la forma de ayudar en casa a realizar las tareas escolares, es fundamental. De esta forma se puede canalizar el enorme potencial que supone las ganas de colaborar de los padres y su evidente interés por conseguir el máximo rendimiento de sus hijos.

Y qué decir de la participación de los padres en la vida colegial. Su presencia en el colegio es síntoma de cercanía y los alumnos, sobre todo los más pequeños, lo interpretan como una continuidad natural del hogar.

Otro aspecto fundamental es el conocimiento, por parte de los padres, del proyecto educativo del centro y de la identidad de la institución que lo sustenta. Aquí debe ser el colegio el que se preocupe de trasladar las líneas maestras del proyecto y de abrir cauces para enriquecerlo con las aportaciones de los padres.

Y no menos importante es la implicación de los padres en la orientación escolar y profesional de sus hijos que realiza el colegio. La comunicación debe ser todavía más intensa si cabe en este aspecto tan fundamental para el futuro de los alumnos.

La resolución de conflictos también se va a ver facilitada si existe un vínculo estrecho entre familia y escuela. No pocas veces, se desaprovechan esfuerzos bienintencionados por falta de colaboración. Los castigos no se percibirían como meras sanciones por faltas cometidas, sino como oportunidades para reconducir trayectorias equivocadas y momentos para reflexionar sobre las actitudes individuales y colectivas buscando siempre formar personas comprometidas.