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AÑO INTERNACIONAL DEL AGUA DULCE

 
 

Aunque unos años pasa más desapercibido que otros, en las últimas décadas, casi todos los años se aúnan esfuerzos y voluntades en torno a una intención especial.

2003 no podía ser menos y la Asamblea General de las Naciones Unidas lo declaró en su día como Año Internacional del Agua Dulce.
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  Objetivo General:  

Tomar conciencia sobre el papel fundamental que tienen los recursos hídricos no sólo en la agricultura, la energía, la salud, la biodiversidad y los ecosistemas, sino también en la lucha contra la pobreza e impulsar la acción que permita una mejor gestión y protección de este recurso primordial.

  Problema:  

Los 1200 millones de personas sin acceso al agua potable (para beber, para higiene o para seguridad alimentaria), los 2400 millones de personas sin medidas sanitarias adecuadas y los 3 millones de personas que mueren cada año a causa de agua no apta para el consumo humano.
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  Objetivos concretos:  

 Reducir a la mitad, para el año 2015, el porcentaje de personas que carezcan de acceso a agua potable o que no puedan costearlo.

Poner fin a la explotación insostenible de los recursos hídricos.

Reducir también a la mitad, para el mismo año 2015, el número de personas que no tienen acceso a instalaciones higiénicas básicas.
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  Soluciones:  

Gestionar de manera ética y eficaz este recurso.

Coordinar la acción de los gobiernos y las organizaciones no gubernamentales.

Destinar inversiones económicas para el abastecimiento de agua.

Respetar los ecosistemas implicados.

Realizar una evaluación de los recursos hídricos mundiales

Mejorar la administración de los mantos acuíferos.

Reducir las fugas de aguas, sobre todo en las ciudades, donde las pérdidas de agua representan el 40% o más del suministro de agua.

 

 
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