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EL AÑO DEL CINCUENTENARIO

 
 

Todo un año por delante, casi sin estrenar. Podemos elegir entre desaprovecharlo haciendo lo mismo de siempre y dejando discurrir nuestra vida monótona o aprovecharlo complicándonos la vida por los demás como nos propone la pauta evangélica.

Todas las páginas están en blanco y nosotros podemos escribir en ellas lo que queramos. Depende de nuestra voluntad, de nuestro inconformismo, de nuestras ganas de hacer cosas, de nuestro quijotismo, de nuestra fe en nosotros mismos y en los demás,... que nos queramos implicar en nuestros proyectos, sin miedo a las dificultades.

Ysi queréis un plus de motivación, ahí va: en este 2003 que iniciamos se cumplen 50 años desde que los escolapios apostaron por nuestra ciudad. Desde entonces, varios miles de alumnos, en su mayoría sorianos, han pasado por las aulas del colegio. Con luces y sombras, hemos intentado transmitirles unos valores intemporales que les impulsaran hacia el compromiso con sus semejantes.

Cuando los escolapios llegaron a Soria, Europa comenzaba a superar los desastres de la guerra, España luchaba por salir de la penuria sin la legitimidad de un gobierno democrático y Soria, que por entonces formaba parte de la artificial región de Castilla la Vieja, demandaba un nuevo centro escolar, a ser posible con internado para acoger a los potenciales alumnos de la provincia.

En este contexto surgió nuestro colegio, con voluntad de servicio; la misma que mantenemos hoy, después de casi cincuenta años, poniendo nuestro granito de arena en la educación de los niños y jóvenes.

Que esta celebración sirva, sobre todo, para ilusionar e ilusionarnos; para iniciar otros cincuenta años de servicio, evitando los errores de pasado, pero con la misma entrega a la educación.

Que no sea un año más, salpicado de actos puntuales más o menos emotivos, sino un año en que recarguemos nuestra ilusión para luchar, desde la educación, por esta tierra olvidada y convertirla en fuente de ciudadanos comprometidos con su gente y con su tiempo, en un contexto de solidaridad con los demás pueblos sin olvidar la situación solidaria en el que debemos movernos en este mundo cada vez más globalizado.

 

 
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