|
|
| . |
|
NO ES UNA NAVIDAD MÁS |
Da la
impresión de que con el paso de los años y la celebración rutinaria de
las
correspondientes Navidades nos olvidamos del significado que tienen
estas fiestas. Hemos podido observar cómo, desde ya hace unos cuantos
días, se han adornado calles y establecimientos con luces de colores,
cómo desde la TV nos bombardean con anuncios de juguetes, turrones,
cavas, lotería de Navidad y nos presentan, por cierto con precios cada
vez más altos, los más sabrosos manjares que seguramente llenarán gran
parte de las mesas en cenas y comidas de Navidad y Año Nuevo.
Parece que las Navidades llegaron hace un mes, y con un significado muy distinto al que el niño Jesús, en ocasiones olvidado, desearía. En definitiva, uno se pregunta ¿qué es la Navidad?, ¿en qué pensamos cuando llegan estas fiestas? Pues bien, tenemos la suerte de vivir cada año el nacimiento del niño Jesús, pero no solamente nace en el pesebre de cada uno de los muchos Belenes que se montan para la ocasión, sino que nace también en nuestros corazones, y nos trae cada año un MENSAJE. Es posible que el ruido que produce la excesiva atención que se presta al lado materialista de estas fiestas no nos deje escuchar en condiciones el MENSAJE y nos perdamos el momento más importante y especial de la Navidad. No
debemos esperar a que el niño Jesús aparezca en la pequeña pantalla,
haciéndole
¡FELIZ NAVIDAD Y FELIZ 2005 PARA TODOS!
|